23 de agosto de 2013

La incomprendida cerveza negra

Algo sucede con las incomprendidas cervezas negras. Basta que se aparezca una de ellas en una fiesta para que se escuche la clásica frase: "No me gustan. Son muy fuertes y pesadas, prefiero las claras." De hecho, cuando pensaba este artículo escuché la queja de un incomprendido que compró para su fiesta un buen número de cervezas Guiness. "Nadie quiso tomárselas", me dijo el incauto cervecero.

Pobres cervezas negras... "siempre juzgadas por el color de su malta", como bien dice el sitio especializado CraftBeer.com

Pero, ¿qué han hecho para merecer esa fama? ¿Por qué con sólo verlas las multitudes corren a consolarse con sus insípidas cervezas "light"? Hay dos mitos principales que le han hecho la vida de cuadritos a esta clasificación, según la especialista cervecera Asley Rouston:

Mito 1: Todas las cervezas negras son muy pesadas y espesas

Lo que de entrada asusta a los cerveceros es el color, lo cual muchas veces implica características de cuerpo y sabor intenso. Pero esto no es necesariamente cierto; una cerveza negra no siempre es cremosa o tiene notas muy robustas. Es importante saber que la diferencia entre las claras y oscuras es el tostado de la malta. Mientras más tostado esté el grano con el que se elabora la bebida, más oscuro será su color.

Por eso una cerveza negra es apetitosa en invierno. ¿A quién no se le antoja una bebida con tonos chocolate o a café en un día nublado?

Ojo, estas negras bebidas van desde las más ligeras hasta las más intensas. Anímate a probarla y encuentra tu preferida.

Mito 2: Tienen mucho alcohol y muchas calorías

Muchos están convencidos de que este tipo de cervezas son ideales para emborracharse y - por ende - para engordar. Y, aunque sí hay cervezas oscuras que podrían cumplir esta perversa función, los vapores alcohólicos - que tanto calientan nuestros cuerpos en invierno -, no son exclusivos de estas bebidas negras.

Las calorías tienen que ver con el nivel de alcohol y una cerveza negra no siempre es sinónimo de borrachera. Y aquí viene una revelación para los amantes de las "rubias": hay cervezas claras con altísimos contenidos de alcohol y, en consecuencia, con muchas calorías.

Así que aguas. Tu cerveza "güerita" puede engordar mucho más que una de sus contrapartes morenas.

La próxima vez que vayas a la tienda fíjate en el porcentaje de alcohol. A mayor alcohol, mayor contenido de azúcar fermentada en la bebida. Busca el famoso Alcohol por Volumen (AVB en inglés) el cual puede ir desde un 3% hasta un 15% o más.

Las "morenas" que podrían encantarte...
  • Cucapá La Migra Imperial Stout (American Double / Imperial Stout), 8.50% ABV [Mexicana]
  • Baja Black (Schwarzbier), 6.00% ABV [Mexicana]
  • Minerva Stout Imperial (Irish Dry Stout), 6.00% ABV [Mexicana]
  • Bohemia Chocolate Stout (American Stout), 5.70% ABV [Mexicana]
  • Fuller's London Porter (English Porter), 5.40% ABV
  • Samuel Adams Black Lager (Schwarzbier), 4.90% ABV
  • Guiness (Irish Dry Stout), 4.20% ABV

30 de mayo de 2013

De los geek-dragones y los calabozos de la comunidad

Había una vez un libro. Y el libro decía que "no hay tal cosa como bueno y malo. Sólo existen el poder y la gente demasiado débil para usar su poder". Y fue vendido a los niños. Y algunas personas se molestaron mucho porque unos libros le daban esta lección a los niños. Pero la gente molesta (que eran muchos) no se dio cuenta que el personaje que dice esa frase es un villano. Y él perdió contra el bueno porque el protagonista tenía el poder del amor de su madre para protegerlo.

También hubo una vez un juego que tenía algunos diablos y demonios y hechizos mágicos en él. Y algunas personas se molestaron mucho porque no se dieron cuenta de que los hechizos, los diablos y los demonios... Bien, miren, el juego es Dungeons and Dragons (Calabozos y Dragones). Y el libro que mencioné era Harry Potter.

Esto que les cuento de manera alegórica pasó en la realidad; y pasaron porque la gente juzga un pedazo de trabajo creativo basado en un fragmento sacado de contexto. No leen la obra, no la juegan, no la observan. La comunidad geek es víctima de esta clase de cosas todo el tiempo y hasta se publican revistas con bromas al respecto. Como MADD.

En algún momento, la serie Big Bang Theory hizo un episodio donde todo el reparto (menos Raj, quien se fue a la mitad) jugaba D&D (acrónimo para Dungeons and Dragons) mientras Howard hacía de Dungeon Master (el encargado de llevar adelante el juego). El episodio ni había salido al aire cuando un artículo se coló a la red citando lo siguiente:

Sheldon: "Pero nunca he jugado D&D con una chica."
Penny: "No te preocupes, cariño. Nadie lo ha hecho."

Y antes de que el episodio saliera al aire, la comunidad geek entera perdió la cabeza con argumentos y discusiones sobre la actitud sexista/exclusivista/primitiva/pasada de moda expresada por el programa, el cual odia a los geeks y D&D. Obviamente dicho episodio le enseñaría a las personas que las chicas no juegan D&D y que no deberían hacerlo. Este episodio LASTIMARÍA A LA COMUNIDAD.

Una reacción de patán acusando algo de hacer cosas terribles extrayendo un fragmento sin contexto alguno. ¿Por qué me suena eso tan familiar?

Ahora, si conoces el programa y los personajes, descubrirás que la representación de D&D Y la representación de la inclusión de géneros es extremadamente positiva y por qué ese intercambio que sucede casi al inicio del episodio es audazmente subversivo e importante.

Lo más importante a notar es que Sheldon es el aguafiestas estirado de la serie. Él es el geek que molesta a otros geeks y frecuentemente, en el show, les arruina la diversión. Cuando el grupo lo escucha, las cosas salen mal. El nerd aguafiestas y estirado es uno de los personajes que dice que las chicas no juegan D&D.

Ahora bien, el enunciado "las chicas no juegan D&D" junto con frases del estilo (las chicas no leen cómics, las chicas no juegan videojuegos, entre otras) es una actitud tóxica. Y, sea lo que sea que quieras pensar, todavía es una actitud generalizada DENTRO DE LA COMUNIDAD. Hay un subconjunto de odiosos geeks aguafiestas que defienden esa misma actitud. Puede que no le guste a muchos, pero la presencia de un Sheldon en el programa es para señalar que esa actitud ESTÁ MUY BIEN REPRESENTADA. Duele admitirlo, ¿no?

Lo que Big Bang Theory hizo, y que lo hizo astutamente, fue mostrar esta actitud como una minoría (sólo Sheldon, de los geeks, lo dijo) y fue tomada por el aguafiestas estirado a quien los otros geeks meramente toleran la mayoría de las veces. Si conoces a los personajes del show, sabes que los escritores se estaban burlando de esa actitud haciendo que Sheldon la tomara. Especialmente cuando sus amigos estaban contentos de tener chicas en la partida de D&D.

La otra persona que dio vida a esa actitud es Penny, la foránea, la no-geek. La chica. Ella tiene esta visión porque es la visión de alguien ajeno a la comunidad. Y otra vez, tristemente, está bien representada. Las chicas no-geek (y los no-geeks en general) han interiorizado este punto de vista. Ella presenta lo que muchos espectadores no-geeks piensan: "las chicas no juegan D&D". Penny es la visión "normal". También es muy reticente al juego. Pero, conforme avanza el episodio, muestra un gozo gradual y demuestra que se la pasa bien. Una vez que pasa la barrera "las chicas no juegan D&D", se divierte bastante con los chicos.

Así que una chica no-geek se resiste inicialmente a D&D porque sostiene la creencia popular. Mientras tanto, el aguafiestas estirado se casa con la misma perspectiva. Pero sus amigos (los geeks menos extremos) superan esas barreras, la invitan a jugar, y se divierten todos. ¡Santo Dios! ¡Qué episodio tan sexista!

Puedes decir lo que quieras de los clichés que se usaron para hacer reír a la audiencia en el episodio pero, al final, esa es la historia. La historia de lo que pasa cuando la comunidad geek supera el punto de vista de una minoría y le da la bienvenida a otras personas. Y también es la historia de lo que pasa cuando los foráneos superan sus prejuicios e intentan hacer cosas. Y la combinación de ambos da como resultado: ¡DIVERSIÓN!

Si esa historia te parece negativa, tienes problemas mentales. Sólo es negativo si careces de contexto.

Hablando de contextos... Si eres fan del programa (lo cual no soy, en realidad no me gusta), seguro viste un episodio en el que Amy y Sheldon logran consumar su relación. Sheldon es frío y distante y aunque Amy lo quiere mucho, se está frustrando mucho con esa distancia. Una trama secundaria en el episodio se trata de Amy, dentro del marco de D&D, en la cual resuelve algunos de los problemas de su relación. Esto es algo que muchas fans habían estado clamando. Estos dos personajes pudieron tener una interacción social positiva a través de D&D. El mensaje: D&D refuerza las relaciones interpersonales. D&D es bueno para tener amistades. Y eso que muchos ignoraron el papel de este juego como un catalizador en la resolución de los problemas de esa pareja.

Les aclaro: yo no veo el show. El encanto del show (para mí) duró hasta la tercera temporada. No me quita el sueño no verlo y creo que se ha vuelto superficial y atontado. Pero hice mi propia investigación para poder llegar a una conclusión sobre ese episodio.

Mientras tanto, en Twitter, antes de que el show saliera al aire, la comunidad geek estaba en guerra. Desde el punto de vista para algunos, el argumento culminante fue de un usuario llamado Ryan Macklin que llamó "porquería de ser humano" a otro porque le gusta el show. Según Ryan, él estaba preocupado por la representación de estereotipos negativos en D&D y que el programa evitaría que las jovencitas se acerquen a D&D en algún punto de sus vidas.

Así que, tenemos este argumento basado en una cita sacada de contexto con una actitud de patán que sofocó las opiniones de las personas que se fueron con una impresión positiva del episodio y que podrían considerar intentar jugar en el futuro. La pelea por el episodio lastimó más a la comunidad que el episodio per sé.

Si las personas como Ryan realmente estuvieran preocupadas por la reputación del juego, se hubieran quedado en Twitter para compartir sus puntos de vista con las personas que se fueron con una impresión positiva de D&D basándose en lo que vieron en Big Bang Theory. Eso hubiera sido constructivo.

La comunidad geek tiene un problema. Queremos ser exclusivos, no sólo de las mujeres sino de todo. Tomamos actitudes prepotentes, prejuicios e insultamos a todo mundo por cualquier cosa. Somos, en un balance general, personas horribles entre nosotros mismos. Tenemos la mente cerrada, con enfoque limitado, y creemos tener la respuesta correcta a cada problema. No analizamos las cosas críticamente, como en el episodio de Big Bang Theory. No damos el beneficio de la duda a las cosas. No nos abrimos a nuevas experiencias. Clasificamos todo basándonos en juicios superfluos y ligeros, y no queremos ceder. Queremos sentirnos indignados. Queremos sentirnos iracundos. No tratamos de crear oportunidades positivas de las experiencias negativas. No encendemos velas porque queremos pasar todo nuestro tiempo lanzando misiles mágicos a la oscuridad. ¿Por qué alguien querría ser parte de esto?

El episodio en cuestión fue, ultimadamente, una representación desacertada de la comunidad de jugadores. Porque, al final, sólo había un cretino que fue callado fácilmente por la comunidad y, una vez callado, todos tuvieron una experiencia social positiva y aprendieron sobre ellos mismos. Al final, sólo hubo un tonto que se negó a ver la experiencia positiva donde obviamente había una y que se quejaba petulantemente que "eso es lo que pasa cuando dejas que las chicas jueguen D&D".

En la vida real, las comunidades funcionan de una manera diametralmente distinta. Hoy en día la gente se deja arrastrar por las opiniones y reseñas negativas/destructivas porque creen que eso los hace intelectuales y rebeldes, pero acaban viéndose como unos imbéciles cuando descubren que sus "puntos de vista" están basados en prejuicios y juicios infundados. También debemos entender que las comunidades se forjan bajo esquemas de construcción bien informados y no patrones destructivos impulsados por actitudes mezquinas.

11 de octubre de 2011

Últimas palabras

[Transcripción]

Bienvenidos sean ustedes a la presente emisión. En ésta, trataré de conservar un lenguaje sencillo ya que, a las personas a quienes va intencionado este mensaje, tienen evidentes trastornos de personalidad y/o deficiencias intelectuales. Sería utópico pensar que entenderían la palabra "utópico" sin buscarla en el diccionario. No importando esto, continúo.

A lo largo de mi vida, me he considerado una persona bastante tolerante con aquellas cuyas deficiencias les permiten ondear nobles banderas ideológicas que contrastan con su increíble mediocridad. Usemos definiciones para evitar ambigüedades en mis palabras.

Entiendo que, para algunas personas, la amistad se concibe lejos de la lealtad, o con una lealtad muy flaca y patética. No los culpo. En sus hogares han mamado la leche agria de una sociedad convenenciera con la idiosincrasia hipócrita de un Dios en cuyas faldas se pueden ocultar para disimular sus actividades infrahumanas. ¿"Bendita ignorancia"? No. Bendita cobardía que les permite abstenerse de pensar en las consecuencias de sus asquerosas acciones.

Pero bueno, va de nuevo para que ustedes, pequeñines, me puedan entender: Son cobardes, mediocres y patéticos; lo entiendo y no es su culpa. Así han sido siempre.

Ahora bien. Las personas cuyos escrotos tengan alguna especie de contenido (es decir, quienes se precien de hombres no porque tengan testículos sino, verdaderamente, huevos) entenderán que la lealtad se lleva siempre hasta las últimas consecuencias. En algunas ocasiones, la capacidad para responder se ve limitada por agentes externos o intrínsecos que fungen como atenuantes para justificar una falla. Las fallas son humanas, no hay problema. Las entiendo y las perdono de acuerdo al dolo que pudiera detectar detrás de éstas.

Así como las personas con un concepto de lealtad superior, las personas con dichas deficiencias psicológicas se organizan en grupos donde pueden compartir, libremente, estas características mediocres. De manera similar a como actúa el sistema inmunológico, cuando uno de los integrantes evoluciona o decide dejar de ser mediocre, el resto de los integrantes toman actitudes intolerantes y, como buena parvada de cuervos, se apoyan mutuamente para impedir el crecimiento de esa persona o etiquetarle como traidor y retirarle del grupo.

Ahora de manera simple para ustedes, pequeñines: Son un patético grupo de mediocres y, con tal de sustentar su mediocridad, han de preferir desechar a aquellos de quienes puedan aprender algo.

Habiéndoles puesto en contexto, paso al caso que nos ocupa:

En sus mequetrefes análisis sobre mi proceder, han demostrado precisamente eso: ser pequeños e incompetentes. Lo dije una vez, se los repito por si lo olvidaron: Infórmense primero. Sobre ustedes no necesito informarme porque, pues, cualquier persona con dos dedos de frente sabe que las hormigas buscan comida para su colonia. Así de predecibles son, así de pequeños son.

Aunque existen tratados entomológicos sobre las hormigas, no pretenderé hacer un tratado sobre ustedes. Sería demasiada investigación para llegar al mensaje que les daré en las tres palabras siguientes:

Son unos fracasados.

Y más que fracasados por haber fallado en tener una vida socialmente sustentable, son fracasados porque han perdido todo, intento tras intento, y lo seguirán haciendo; mientras tanto, satisfarán sus consciencias con la ridícula premisa religiosa: "Pero voy a la Iglesia los domingos y Diosito me perdona todo." Por favor, sean adultos.

Uno de ustedes ha demostrado una carencia total de respeto por toda institución que compone a su entorno. Sea su pareja, su familia y hasta su sexualidad. Así, tenemos a personas con una calidad moral tan delgada que cometen crímenes morales con tal de satisfacer sus más animalescos instintos.

Otro, ha perdido vez tras vez al ser un retrasado emocional. Lo siento, y aunque detesto decir "te lo dije", te lo digo: "Te lo dije." El amor no se encuentra en las esquinas esperando que pares a un lado y le ofrezcas un candente billete para que se entregue a ti. Sin embargo, tendrás que seguir buscando por ti mismo rodeado de esa pobreza sentimental, sólo para que caigas en cuenta, una y otra vez, de que nadie te quiere porque ni siquiera sabes lo que es eso: Querer.

Y el último... ¿Qué podías perder? Siempre habías sido tibio, "neutral". Me alegra que por lo menos tú pudiste aprender algo: a tomar un bando. Qué bueno que al fin creas algo, es lo único que me hace sentir bien de ti. Sin embargo, ello no te exime de tus claras debilidades; puesto que eso has demostrado ser: un frágil ente con capacidades emocionales subdesarrolladas. Por eso todo te lastima y te ofende, careces de la perspectiva de una persona que ya ha salido del caparazón. Ése es tu fracaso. Te entiendo y me da un tanto de lástima.

Usando palabras coloquiales: Sí, soy un culero y siempre lo he dicho. Pero mírenlo por el lado amable, al "privarme" de su "amistad" he podido desarrollarme mucho más allá de su mediocridad. Así que, más que el cobarde "adiós" que ustedes obsequian, yo les pagaré con un "¡GRACIAS!"

18 de agosto de 2011

‘La Cerve’

Resulta un tanto complicado discernir la magnitud de un hecho violento cuando carece del elemento de la familiaridad. Al leer las noticias, me topo con el encabezado: “Chihuahua: mueren 4 personas en ataque contra cervecería” Al instante mi mente evocó a ‘La Cerve’ y leí el artículo en cuestión. Sí, 4 guardias de seguridad del establecimiento habían sido acribillados la noche anterior en cumplimiento de su deber, tanto civil como laboral.

Ni tardos ni perezosos, el alcalde y ‘el góber’ se lavaron las manos al más puro estilo del ex-Procurador Chávez Chávez: “La culpa es de ellos por no proveer seguridad.” Por un momento, quise creer que se trataba de una mala interpretación de su declaración… pero no. Pareciera que estos (des)gobernantes están convencidos de que el hecho de que existan ciudadanos armados con rifles recorriendo las calles de Chihuahua es perfectamente normal. Han optado por desconocer su completa responsabilidad ignorando como la causal de este evento. ¡Caray! Hubiera sido más sensato achacarle el problema al orden federal y su guerra contra el narcotráfico. Pero no.

En su lugar, quieren aventarle la responsabilidad del homicidio múltiple a la empresa que contrató a los guardias de seguridad que decidieron acatar sus órdenes e impedir la entrada de hombres armados a un lugar de recreación y esparcimiento público. Una clausura definitiva es lo que quieren.

Justifican, tanto Quezada como Duarte, su decisión argumentando que “ya se habían presentado otros disturbios en este establecimiento”. Tenemos que considerar que, efectivamente, los disturbios a los que hacen referencia eran responsabilidad de la empresa, pues sucedían dentro de dichas instalaciones; sin embargo, no pasaban de meras riñas y puñetazos al aire. ¿Cómo son estas riñas comparables con un grupo de sicarios armados con rifles?

¿Se trata, entonces, de hacer responsables de aquello que no han podido cumplir en lo que va de la gestión? Tanto el gobernador como el alcalde buscan endilgarle a una empresa una responsabilidad del gobierno: dar seguridad pública a sus población. Entonces, ¿quién falló? ¿La Seguridad Pública o la seguridad privada que, insisto, atajó el problema a costa de su vida? Elemental.

En todos lados se cuecen habas

No pude evitar recordar el atentado a Salvador Cabañas en el bar ‘Bar’. Simón Sharaf, propietario del establecimiento, aseguró que Televisa realizó un montaje mediático en su contra con el caso de la agresión al futbolista Salvador Cabañas y afirmó que recibió amenazas de la televisora por no ceder acciones de una de sus firmas. En entrevista, él comentó:

"Lo que sí conozco es un montaje de Televisa, un circo atrás de todo esto, donde nos manipulan imágenes, donde supuestamente la señora Cabañas está diciendo cosas que ella no habla: quienes hablan son los reporteros de Televisa. Le meten musicalización, efectos especiales para que se oiga muy dramático; una película de terror. Por eso decidimos mejor subir todos los videos a una pagina web. Son los videos que tiene la Procuraduría. Ahí se ve que cuando llega la ambulancia 14 minutos después; o que la señora está saliendo del baño mientras ellos dicen que durante 20 minutos se le ocultó información. Eso es una mentira. La señora sale del baño, vuelve a entrar, sale y nadie le impide nada. Nos vendió Televisa que la señora patea la puerta y dicen: 'vean cómo no la dejan entrar al baño', cuando ellos saben que tienen el video completo y fueron los paramédicos los que cerraron la puerta. La autoridad que está para cuidarnos, aquí está cuidando intereses de una televisora".

“Cuando tengo un contacto con el señor Emilio Azcárraga es cuando le mando un mail al ver cómo están manipulando la información. Comentan (en un noticiero) que hay una foto en la que salgo con el JJ y ese tipo de calumnias. Le digo en el mail Emilio, tú sabes que eso no es verdad, que no nos manejamos de esa manera; tú sabes porque has estado en ese lugar”, señaló.

Televisa arremetiendo contra un empresario en forma de reprimenda con una mano, mientras manipula a las masas y las autoridades con la otra. Pero, para el caso que nos ocupa, pregunto:
¿A quién le está vendiendo ‘La Cerve’ el góber Duarte? ¿Corona le prometió algo a cambio de deshacerse de ‘La Cerve’ al sr. Quezada?

Ingobernabilidad en todos lados

A consecuencia de la creciente ola de violencia en el país y la demostrada ineficacia de los órganos judiciales, los ciudadanos vamos perdiendo nuestros espacios de recreación debiendo cederlos a estos malhechores y terroristas. De esa manera, vemos en Reynosa que la explosión de una granada en medio de una sala de cine no sólo está siendo ignorada por las autoridades municipales sino que aún no se tiene una versión oficial de los hechos. Mientras tanto, los negocios de la localidad deberán pagar los platos rotos y ven reflejado en sus ingresos el sentimiento de inseguridad que crispa los nervios tanto de quienes deambulan por las calles, como de quienes sólo desean disfrutar una película en el cine.

César Duarte y Marco Quezada insisten en que el cierre de “La Cervecería” es “el mejor curso de acción en aras de la seguridad de los ciudadanos chihuahuenses”. La óptica del problema está distorsionada, viciada. Ellos quieren, por su voluntad, que los dueños del establecimiento sean forzados a clausurarlo definitivamente. Están ansiosos por tener alguna especie de “resultados” durante su gestión, y ello les impide ver el gran cuadro. Una agresión a mansalva contra una empresa que aporta importantes cantidades de dinero a la ciudad en pagos de impuestos y que, además, provee de empleo a una igualmente importante cantidad de personas, ¿qué repercusiones tendrá en la economía del estado? Ahuyentar a una empresa así, plantará la especulación en otras tantas y resultará en una pérdida de empleos para la entidad federativa. Empleos que el gobierno está obligado, también, a proteger.

El cierre de “La Cervecería” NO es una acción excusable, ni siquiera razonable. Como lo señalé antes, fue la incompetencia de  los controles de seguridad (desde el municipal hasta el federal) los que permitieron que estos hechos tomarán lugar en primera instancia. Ha sido responsabilidad de las autoridades que civiles armados pudieran llegar siquiera a las puertas del establecimiento. Cerrar “La Cervecería” es admitir, de rodillas y desvergonzadamente, que ellos ganan; es otorgarles una medalla por haber vencido al Estado. Empeñarse en el cierre de ‘La Cerve’, sin un argumento jurídico válido, es abrir la ventana a las especulaciones corporativas y descubrir un poco a los hombres detrás del telón que manipulan al gobierno chihuahuense.

19 de mayo de 2011

No a la tortura, sin excepciones

Fuente: Washington Post
Por Charles Fried y Gregory Fried

El asesinato de Osama Bin Laden fue una gran victoria para las fuerzas militares y de inteligencia de Estados Unidos, así como para el presidente Barack Obama. Pero resulta risible la excesiva angustia y preocupación que ha desatado la duda de si Bin Laden estaba desarmado, si estaba a punto de sacar un arma de fuego, si usaba un cinturón suicida o si EU violó la soberanía pakistaní en su persecución del terrorista.

El código de guerra que promulgó Abraham Lincoln en 1863 –el primero en su tipo– dejó en claro que: “la necesidad militar admite toda destrucción directa de la vida o la integridad física de los enemigos armados... permite la captura de... todos los enemigos de importancia para el gobierno hostil”.

Pero el código de Lincoln también dice que “la necesidad militar no admite la crueldad... ni la tortura”.

Todos los hombres y mujeres civilizados están de acuerdo en un punto: la tortura es condenada por las leyes estadounidenses, por las leyes internacionales y por la Iglesia Católica Romana. En 2005, también fue reprobada por el Congreso de EU a instancias del senador John McCain, entre otros.

Ahora, los mismos apologistas que le aplaudieron al presidente George W. Bush por la autorización de la tortura –y no se equivoquen, la técnica del “submarino” es tortura– están trabajando para desprestigiar este gran triunfo contra la tortura. Argumentan que si no hubiera sido por los barbáricos tratos que recibieron los detenidos en 2003, hubiera sido imposible dar con el paradero de Bin Laden.

El reclamo es indecente porque no hay forma de saber si eso es verdad. Además, cualquier intento de probar o refutar ese argumento a favor de la tortura requeriría la revelación de informes de inteligencia que deben permanecer en secreto por la seguridad de EU. Pero, aunque fuera cierto, no prueba el punto a favor de la tortura.

Sin importar qué tan peligroso pudo haber sido, Osama Bin Laden no era una bomba de tiempo que requería ser desactivada de inmediato. Pero su asesinato se usa como excusa para justificar la excepción de imperativos morales que deben permanecer inquebrantables, como la condena absoluta de Lincoln hacia la tortura, o la condena de la degradación sexual como arma de guerra, o el asesinato judicial de una persona inocente para mantener la paz.

Estas cosas nunca se deben hacer. Poner estos límites morales al mismo nivel de las sutilezas jurídicas de la soberanía o la necesidad de una orden judicial revela un sentido de la proporción profundamente desequilibrado.

Aquellos que defienden la tortura y que están usando la muerte de Bin Laden para probar que están en lo correcto, de hecho están probando lo contrario. No importa cuán vil haya sido, Bin Laden no representaba una escena de la serie “24”, con Jack Bauer, en la que un arma nuclear está escondida en el centro de Los Ángeles.

El punto es que una vez que se está dispuesto a cruzar la línea de lo que está absolutamente mal, es necesario responder preguntas que es imposible contestar: ¿Cuántas personas deben estar en peligro para justificar la tortura? ¿Qué tan seguros debemos estar de que ese peligro existe? ¿Cómo asegurarse de que cierta persona es la que nos puede llevar a la bomba y que la tortura tendrá efecto? ¿Qué sucede si los terroristas que colocaron la bomba son inmunes a la tortura o están fuera de nuestro alcance, pero su pequeño hijo no lo está? ¿Podríamos torturar al niño si eso hace hablar al terrorista? ¿Y cómo estar seguros de que va a funcionar?

Uno de los apologistas de la tortura aprobada por Bush sostiene que incluso la tortura del niño debería ser permitida. A falta de un límite para justificar este mal, se propaga el uso de la brutalidad deliberada para validar la tortura, ya sea para salvar a una persona o para ablandar al siguiente sujeto que debe ser interrogado, como en el caso de Abu Ghraib. Parafraseando al fiscal Robert Jackson, tal argumento no tiene ni principio ni fin.

Según Lincoln, el mayor daño que inflige la tortura recae en el torturador. Todos sufrimos dolor y todos debemos morir. Pero mientras vivimos, debemos esforzarnos actuar con humanidad, que es el supuesto objetivo de nuestras batallas. El código de Lincoln proclama que “los hombres que toman las armas unos contra otros en una guerra pública, no dejan de ser seres morales, responsables entre sí y ante Dios”.

Francis Lieber, quien redactó el código en la casa de Lincoln, lo complementó: “El anuncio final del General Halleck, en donde se declara listo para tomar venganza... claramente le dice a sus oficiales y soldados no tomar represalias cruelmente... Si ellos quemaron a uno de los nuestros, ¿entonces podemos quemar indios vivos? La simple imposición de la muerte no es considerada como crueldad” (Nota del editor: En este caso, se entiende que quemar a alguien es considerado un acto de tortura).

La muerte de Osama Bin Laden podría ser sólo un pie de nota de la derrota de Al-Qaeda. Los mismos hombres y mujeres musulmanes que Bin Laden intentó reclutar para su yihad en nombre de su califato al estilo Pol Pot, ahora se están rebelando para tener la oportunidad de vivir una vida decente en una nación democráticamente gobernada por los mismos valores que pregona EU. Su objetivo es también nuestra mayor esperanza de que termine definitivamente esta guerra contra el terrorismo.

Si adoptamos los valores brutales de nuestros enemigos, aunque sea en nombre de la legítima defensa, estaríamos contaminando no sólo su sacrificio, sino el de nuestras propias tropas. Debemos negar a Bin Laden esa victoria póstuma.